El cuerpo aparece como objeto de observación. No se dramatiza ni se estiliza más allá de lo necesario. La musculatura, la postura y la piel se muestran con precisión en esta sesión fotográfica de estudio junto al modelo fitness panameño Luis Mendoza, quien poco sonríe a la cámara, pero encuentra su propia manera de dejarse conocer.
Él nos da el placer de apreciar esta serie en blanco y negro centrada en su forma, volumen y presencia física.
Un hombre muy grande, en cualquier sentido que le quieras dar a esa palabra,
se convirtió frente a la luz en una obra de arte.

















